Olalde J.A. (a), Fernández D.(a), Caridad Z. (*), Matos N. (*), Peña A.(*), González N. (*),
De Bourg A. (*), Vargas A. (*), Prieto L. (*), Reinoso A. (*), Méndez G. (*)
a.Fundador de la Medicina Sistémica. Presidente de los Centros Médicos Docentes Adaptógenos.
b.Director Médico del Centro Médico Docente Adaptógeno de Maracaibo, Estado Zulia.
(*) Médicos adjuntos al Centro Médico Docente Adaptógeno de Maracaibo, Estado Zulia.
Introducción
El síndrome de pie diabético es definido por la OMS como la ulceración, infección y/o gangrena del pie, asociados a neuropatía diabética y diferentes grados de enfermedad arterial periférica. Es la consecuencia de una descompensación sostenida de los valores de glicemia, que desencadenan alteraciones neuropáticas (70% de las úlceras diabéticas), isquemia (15% de los casos) neuro-isquémicas (15% de los casos) y propensión especial a sufrir infecciones.
Al menos 15% de los diabéticos padecerá ulceraciones en el pie durante su vida. Se estima que 85% de los diabéticos que sufren amputaciones, previamente han padecido una úlcera.
Debido a la complejidad del manejo del pie diabético, el tratamiento convencional existente no ha resultado exitoso en gran número de casos, por lo que muchos de ellos sufren amputaciones de dedos, pies y, en ocasiones, de las piernas. De allí la importancia de buscar tratamientos alternativos que rehabiliten el pie diabético.
De acuerdo con la Medicina Sistémica, el potencial de supervivencia de todo sistema viviente depende de la corrección de tres elementos que coexisten bajo una relación triangular. Estos factores son: Energía, Inteligencia y Organización. La Energía se define como los mecanismos fisiológicos asociados con la síntesis de ATP (tales como la fosforilación oxidativa, ciclo de ácidos tricarboxílicos, beta-oxidación, etc.). La Inteligencia biológica es ese elemento responsable por la regulación de los procesos neuroendocrinos, bioquímicos, inmunológicos y celulares. Por último, la Organización se refiere a la estructura y función de los órganos. Bajo estos conceptos, la supervivencia (o salud) de un ser humano puede ser mejorada aumentando cualquiera de los tres componentes de ese triángulo, debido a que son interdependientes.
El tratamiento sistémico incluye la combinación de plantas superiores (adaptógenos) que modulan los tres ejes del triángulo de supervivencia o salud, maximizando las ganancias en salud, contribuyendo a mejorar la evolución clínica del paciente, así como su calidad de vida.
Los problemas asociados con el Pie Diabético nos han impulsado a buscar alternativas terapéuticas, Así, la filosofía de Sistémica ofreció los principios para diseñar un protocolo terapéutico con plantas medicinales.
Objetivos Generales:
Comprobar la efectividad del tratamiento con plantas superiores formuladas bajo la óptica de la Medicina Sistémica en el tratamiento de pacientes con Pie diabético.
Objetivos Específicos:
-Evaluar la mejoría clínica de los pacientes atribuida al uso de plantas superiores.
-Conocer el porcentaje de amputaciones evitadas gracias al uso de este protocolo.
-Cuantificar el cambio en la Calidad de Vida referida por los pacientes.
-Determinar la tolerancia al tratamiento.
Metodología:
Estudio Retrospectivo, Multicéntrico, Descriptivo de todas las historias clínicas registradas en las bases de datos de 30 Centros y Unidades Médicas Adaptógeno, ubicados en 27 ciudades de Venezuela, durante el período comprendido entre Abril del 2002 y Mayo del 2005.
Los pacientes fueron clasificados según la Escala de Wagner. Se consideró mejoría clínica en los casos en que se evidenció disminución del tamaño de la lesión, su cierre o cicatrización. Se definió prevención de amputación como la evolución de grados severos a grados menores de severidad. La mejoría en la Calidad de Vida fue evaluada de acuerdo al Índice de medición de Calidad de Vida de Grogono-Woodgate. Todos los pacientes mantuvieron su medicación alopática a pesar de no lograr resultados satisfactorios con estos tratamientos.
Criterios de inclusión: Pacientes de cualquier edad y sexo con diagnóstico de pie diabético, evaluados en nuestros Centros y Unidades Médicas Adaptógeno, que cumplieron con el tratamiento sistémico indicado en la Figura 1.
Todos los pacientes recibieron 9 cápsulas de cada una de las plantas mencionadas + 10 gotas de Croton lechleri, tres veces al día, durante un período variable, de acuerdo a la severidad de la enfermedad.


Los resultados obtenidos en las pruebas estadísticas[*][1] permiten afirmar con un 99,999% de confianza (p<0,00001) que la terapéutica basada en el esquema de la Medicina Sistémica reduce el riesgo de amputación y produce mejoría de la Calidad de Vida en pacientes con Pie Diabético.
[*][1] Prueba de Mc Nemar con corrección por continuidad. Con 1 Grado de Libertad
Hipótesis Nula H0: para cualquiera de los pacientes que cambiaron, la probabilidad de que se redujera el riesgo de amputación (o mejorara la calidad de vida) luego del tratamiento (PA) es igual a la probabilidad de que aumentase el riesgo de amputación (o se afectara la calidad de vida) después del tratamiento (PD) (PA=PD)
Hipótesis Alterna H1: PA>PD
Riesgo de Amputación
Calidad de Vida
Chi-Cuadrado
27,034
74,013
p-valor
< 0,00001
< 0,00001
Conclusiones:
Se logró evitar la amputación en 80% de los pacientes catalogados como pie diabético con riesgo de amputación y/o indicación de la misma.
La tolerancia al tratamiento fue excelente. 97,27% de los pacientes tratados no presentaron efectos secundarios durante el tratamiento.
El 86,36% de los pacientes logró mejorar su Calidad de Vida, pasando de una Pobre a Buena Calidad de Vida.
Los resultados obtenidos corresponden a pacientes ambulatorios en quienes no existió un control estricto del cumplimiento del tratamiento indicado, cabe suponer que bajo una estrecha vigilancia médica, podrían obtenerse resultados superiores.
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